Zenodo
Dieta, preconcepción y embarazo · Dietas especiales, suplementación nutricional y preparación metabólica para la concepción
By Jose Manuel López.
Abstract
La nutrición relevante para el embarazo comienza antes de que exista una prueba de embarazo positiva. El estado materno de folato, las reservas de hierro, el estado de vitamina B12, la exposición al yodo, la salud metabólica y el patrón alimentario están ya establecidos antes de la fecundación y la implantación. Diversos procesos embriológicos críticos se producen antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas, lo que convierte el periodo preconcepcional en una auténtica ventana biológica y no simplemente en una fase de planificación.[1,2,12] Entre las estrategias basadas en el patrón dietético global, la dieta mediterránea dispone actualmente de la base de evidencia más coherente. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2026, que incluyó 33 estudios, 19 ensayos aleatorizados y más de 180.000 embarazos, observó menores riesgos de diabetes gestacional, parto prematuro, bajo peso neonatal y alteraciones del crecimiento fetal con una mayor adherencia o con la intervención dietética, aunque la evidencia relativa a preeclampsia y otros desenlaces siguió siendo inconsistente.[4] Esta evidencia no debe transformarse en la afirmación de que la dieta mediterránea —o cualquier otra dieta— constituya un tratamiento de la infertilidad.



