Zenodo
Cuidados de la piel en pacientes oncológicos antes, durante y después del tratamiento: revisión narrativa y guía para profesionales de estética y micropigmentación, con criterios de derivación médica
By Cristina Pilar Barriga Ramos and José Manuel Barriga Martín.
Abstract
Objetivo. Ofrecer a los profesionales de estética y micropigmentación una guía basada en la literatura para el cuidado de la piel de las personas con cáncer antes, durante y después del tratamiento oncológico, y criterios explícitos para derivar al equipo médico. Métodos. Revisión narrativa de guías de práctica clínica (MASCC, ESMO, ASCO/SIO, ASCO/IDSA), revisiones sistemáticas, metaanálisis y ensayos sobre toxicidad cutánea del tratamiento oncológico, higiene y fotoprotección, suplementos, linfedema y complicaciones del tatuaje y de la micropigmentación. Cada referencia se comprobó mediante su DOI. El material docente previo del Instituto Nacional de Micropigmentación (INM) se revisó afirmación por afirmación: lo que no encontró respaldo se eliminó, y lo que procede de consenso o de la experiencia de los autores se identifica como tal. Resultados. La quimioterapia, las terapias dirigidas, la inmunoterapia y la radioterapia producen alteraciones cutáneas frecuentes y en buena medida previsibles según la clase de tratamiento: xerosis, síndrome mano-pie, erupción acneiforme, alopecia, alteraciones ungueales, reacciones inmunomediadas y radiodermitis. Alrededor del 36 % de las personas irradiadas presenta reacciones moderadas o graves con descamación húmeda. Lavarse con agua y jabón suave y usar desodorante no empeoran la radiodermitis, y la fotoprotección diaria redujo el carcinoma epidermoide en un ensayo en población general. Las medidas preventivas con mayor respaldo son, en su mayoría, de indicación médica. No se han encontrado estudios que respalden ingredientes cosméticos concretos, probióticos tópicos ni la llamada «cosmética oncológica» como categoría con beneficio demostrado. Los plazos para los procedimientos que lesionan la piel, aún no evaluados de forma específica en la literatura, se proponen a partir de la experiencia asistencial de los autores y de la evidencia publicada en situaciones afines. Conclusiones. El papel del profesional de estética es proteger la barrera cutánea con cuidados sencillos, no interferir con el tratamiento, diferir los procedimientos que rompen la piel o aplican energía y reconocer los signos que exigen derivación. Se proponen una tabla de alteraciones por tratamiento, una tabla de procedimientos por fase, un semáforo de derivación, un algoritmo de decisión y una hoja informativa para el paciente. Preprint no revisado por pares. Documento informativo dirigido a profesionales; no sustituye la valoración ni las indicaciones del equipo médico.



